El Defensor del Pueblo abre una investigación a Alicante por el ‘tardeo’

H. Fernández 26 de agosto de 2017

Requiere al Ayuntamiento que le informe de las medidas para proteger el descanso de los vecinos incluidas las mediciones sonométricas

Desde el área de Seguridad (Fernando Marcos, PSOE) le aseguran que la Policía ‘anti-ruido’ sigue operativa

Las quejas de los vecinos de Alicante por las molestias que ocasiona el denominado ‘tardeo’ -ocio de bares y pubs en el Centro Tradicional de Alicante desde primera hora de la tarde hasta la madrugada-, han llegado hasta el Defensor del Pueblo, Soledad Becerril. Y ésta, ha decidido abrir una investigación de oficio. El Ayuntamiento ha contestado la carta desde la Concejalía de Seguridad que dirige Fernando Marcos (PSOE), minimizando el problema. Se da la circunstancia de que los socios del PSOE, Guanyar, están tratando de poner coto a los desmanes del ocio limitando las nuevas aperturas con el rechazo frontal de los socialistas. Y es que los concejales del partido del alcalde,Gabriel Echávarri (PSOE) se han posicionado en los últimos tiempos del lado de los bares y pubs, pese a que hace un año hosteleros y vecinos llegasen a un acuerdo en la Mesa de Trabajo de los Veladores, de la que ahora se desentienden los socialistas.

EL MUNDO ha tenido acceso a una carta desde la institución del Estado que llegó el pasado 22 de mayo al Ayuntamiento firmado por la propia Becerril. En ella, la Defensor del Pueblo asegura que «esta institución ha tenido conocimiento de la contaminación acústica generada por la actividad de los locales de ocio emplazados en el centro» de la ciudad y las «molestias por ruido en sus domicilios» que tiene que soportar los vecinos «particularmente los fines de semana, pues se concentran miles de personas en esa zona».

Becerril afea al Ayuntamiento que haya «suprimido la unidad de Policía ‘anti-ruido’ encargada de vigilar el ocio nocturno, lo cual ha agravado el problema». De ahí que el Defensor del Pueblo haya iniciado una «actuación de oficio» para «velar por el cumplimiento de la normativa ambiental en al zona centro». Para ello ha requerido al Ayuntamiento «información sobre si este Ayuntamiento ha promovido en los últimos años, expedientes de estudios de posibles zonas saturas por acumulación de ruido en la zona de la calle Castaños y del Casco Antiguo».

Lo curioso del asunto es que esta actuación no ha sido remitida a la Concejalía de Urbanismo, competente en materia de Ocupación de Vía Pública que dirige el vicealcalde y portavoz de Guanyar, Miguel Ángel Pavón, impulsor de las medidas en favor de los vecinos. la misiva fue contestada el 7 de junio por el concejal de Seguridad, Fernando Marcos, del PSOE como el alcalde. Y en ella le informa a Soledad Becerril que: «En relación a la unidad de Policía denominada ‘anti-ruido, sigue actualmente operativa la Unidad de Aperturas y Urbanismo de la Policía Local» y que «dicha unidad presta, todo los viernes y sábados pro la noche, servicio de control e inspección de establecimientos públicos y realiza mediciones acústicas que correspondan, en función de las denuncias recibidas».

Tal y como informó ELMUNDO el pasado mes de mayo, precisamente la Concejalía de Seguridad eliminó la brigada encargada de vigilar el ruido y el ocio nocturno pese al criterio en contra del departamento de Urbanismo, donde se controlan las aperturas de locales y se hacen inspecciones. Todo ello a pesar de que desde Guanyar se solicitó expresamente que se reforzase esta unidad. Lo que queda ahora es la Unidad de Aperturas, no la denominada «Fox» que vigilaba el ruido de los locales.

También sostiene Marcos que hay un dispositivo «todos los sábados desde el mediodía hasta la madrugada del domingo para vigilar el tardeo y que «el personal destinado a estas labores no ha disminuido» y otro en el casco Antiguo para evitar el ‘botellón’ desde agosto de 2016.

Por último le aseguró a Becerril que se ha remitido copia a Medio Ambiente y a Urbanismo para que aporten las mediciones sonométricas. Tal y como recogen los últimos informes de los técnicos realizados para prolongar la moratoria de apertura de nuevos locales, «la concentración de establecimientos, provoca «un notable incremento de la presión acústica en la vía pública» lo que supone «un alto grado de incompatibilidad con el uso residencial, especialmente en horario nocturno. Y precisamente en referencia a las mediciones del ruido, concluyen que la presión acústica se acentúa de manera muy considerable los fines de semana, en días festivos, y que en la mayoría de los sonómetros los niveles acústicos muy elevados (superiores a 65 dB), se mantienen como mínimo hasta las 4.00 horas de sábados y domingos.

elmundo

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