Un informe desmonta las alegaciones del hostel de Unzu a la nueva norma

A. Ibarra/M. Salvo 23 de Octubre de 2018

No ve justificable declarar el Casco Viejo zona saturada
Los pisos turísticos, en primeras plantas en la zona centro
Abre la puerta a bajos en zonas de centralidad comercial (Ensanche)

Gerencia de Urbanismo abordará mañana el informe de alegaciones a la nueva normativa que, una vez aprobada, permitirá regular los apartamentos turísticos y controlar su actividad y proliferación. La propuesta técnica que desestima el grueso de las 17 alegaciones presentadas por particulares, empresas y colectivos sociales. El debate sobre la nueva regulación, que en su versión inicial contó con el voto unánime de los diferentes grupos municipales el pasado mes de febrero, se trasladará de nuevo a comisión y deberá volver a Pleno para su refrendo, un largo recorrido donde puede sufrir modificaciones. En principio, de esta primera lectura técnica se desprende que el nuevo albergue proyectado en Casa Unzu -uno de los alegantes- no tendría cabida en el Casco Viejo. Como norma general, la distancia entre edificios se calcula multiplicando por 6 la medida correspondiente a la fachada que tenga contacto con la calle, con una distancia mínima entre edificios de 36 metros. Con este nuevo requisito, el hostel Vive Unzu estaba demasiado cerca del hotel Pompaelo, de la Plaza Consistorial. El proyecto de iniciativa privada prevé 10 viviendas singulares, un hostel con 54 habitaciones y 277 plazas y locales comerciales. La promotora RGA Screens SL pedía que se suprimiera la distancia mínima entre edificios con dedicación exclusiva hotelera, incluir una nueva categoría de “albergue turístico profesional”, continuar la tramitación de la licencia solicitada conforme a la normativa vigente (no la nueva), además de apreciar que “faltan causas para la revisión del planeamiento”. En su respuesta, se destaca que las modificaciones previstas en la norma pretenden responder al objetivo de “distribuir racional y homogéneamente las actividades turísticas por calles, manzanas, patios, edificios y parcelas, respondiendo a una densidad máxima adecuada que, con antelación suficiente, garantice el uso Residencial Colectivo característico, sea coherente con la estrategia turística y responda a las características y escala del lugar”. No ve justificado por otra parte introducir diferencias entre las diferentes tipologías, más allá de lo previsto para los albergues del Camino de Santiago por sus “especiales características”. Deja claro que no es una revisión del planeamiento sino una “modificación” que afecta, básicamente, al uso denominado ‘residencia eventual’ para hoteles, hostales, aparta-hoteles, pensiones y similares.

PRIMERA PLANTA EN CASCO VIEJO Y ENSANCHES
Los usos turísticos según la propuesta inicial se podrán ubicar en planta baja y en primera planta salvo en la zona centro (Casco Viejo y Ensanches), donde se localizarán exclusivamente en la primera planta de los edificios (para minimizar las afecciones que el trasiego de personas ocasionan al resto del vecindario). Sí se contempla la posibilidad de alquilar habitaciones (que no el piso entero) como alojamiento eventual en viviendas a otras alturas siempre y cuando sean la residencia habitual de los ofertantes. La regulación no afecta a los pisos de estudiantes o trabajadores foráneos. Los no reglados localizados actualmente en plantas superiores a la primera y en el registro del Gobierno (227) tendrían un plazo de 6 meses para regularizarse. Por otro lado, la distancia entre dos locales será la de la “línea quebrada mínima resultante de unir los dos puntos más próximos de las fachadas de los dos locales por el espacio público”.

LOS VECINOS PEDÍAN ZONA SATURADA DE OFERTA TURÍSTICA
Tampoco se estima la alegación presentada por la asociación vecinal Convivir en lo Viejo, que proponía que todo el Casco Viejo fuera declarado “zona saturada de establecimientos turísticos y bares”, y, asimismo, “se prohíba el uso turístico de los patios y de los edificios conventuales”, se recoja “un régimen de vigilancia y sancionador” en esta materia y “se cree un observatorio público”. El Ayuntamiento responde que estas propuestas “no mejoran ni invalidan” los contenidos de la normativa que fue aprobada inicialmente. Añade que esta normativa, menos restrictiva que la que ellos proponen, “despeja las dudas sobre la compatibilidad en nuestra ciudad del uso residencial eventual con el uso residencial colectivo”. La Asociación Casco Antiguo, proponía “un porcentaje variable” para estos usos, según manzanas, parcelas o calles y zonas, distancias entre albergues del Camino de Santiago y definición de las distancias “en función del número de plazas de alojamiento”. Las iniciativas, según el informe, “no mejoran” la norma que garantiza el equilibrio y “que en el tejido urbano permanezca la función residencial”.

PROPIETARIOS DE PISOS PLANTEABAN QUE SE LIMITE POR PORCENTAJE
La Asociación de Apartamentos Turísticos de Navarra (Aparturna/Naparture) proponía que la limitación de pisos turísticos no se hiciera por plantas (solo primera), sino por porcentaje (25% de tope) de presencia en la parcela. Para el Consistorio autorizar por porcentajes “presenta inconvenientes”, como “los provenientes de obviar el resto de actividades que, sin ser residencia eventual, se acomodan en los edificios”. Sí estima parcialmente su propuesta en lo referente “a permitir el uso detallado (residencial eventual) en las zonas de centralidad comercial (el Ensanche, por ejemplo), donde existan o estén previstas viviendas en planta baja”.

ASOCIACIONES DE HOSTELERÍA PEDÍAN QUE NO SE IMPONGA LÍMITES
Así, ANAPEH rechazaban limitaciones en el Casco Viejo por plantas porque ello fomentaría “la economía sumergida”. Le responde que la limitación a primeras plantas (o bajas también en algunos casos) “permite distribuir las actividades turísticas racional y homogéneamente”. AEHN proponía limitar en el Casco Viejo los apartamentos turísticos, pensiones y hostales a un “máximo del 5% de las viviendas”;exigir “distancias” para los albergues del Camino de Santiago;y “no poner límites a los establecimientos que tengan entrada independiente” como hoteles y bloques de apartamentos. Destaca el informe que fijar primeras plantas, “en la práctica supone una limitación suficiente del número de alojamientos turísticos en cada edificio de viviendas”. De los albergues del Camino, se pretende “atender a sus especiales características” para no ponerle límites.

Por otro lado, la dirección de Turismo del Gobierno foral propone sin éxito definir con mayor detalle la superficie y el carácter del alquiler de habitaciones, y plantear como criterio de delimitación los m2 totales, independientemente de la ubicación. Y comunica que solo se contempla el alquiler de habitaciones bajo la figura de pensión.

CLAVES

Moratoria. La reforma de la normativa de instalaciones turísticas ahora en tramitación en el Ayuntamiento de Iruña ha supuesto desde hace unos meses la paralización de nuevas licencias, entre ellas la del albergue de Unzu.

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