Pamplona, Casco Viejo: ¡94 decibelios! ¿Y…?

José Antonio Lezaun – Viernes, 9 de Diciembre de 2016

Los residentes del Casco Viejo convivimos con ciertas entidades que, convertidas en intocables vacas sagradas, se creen exentas del respeto a su más próximo vecindario. Un hostelero (de los que alternan con el vecino, que los hay), me dijo que deberíamos personalizar las quejas en aquellos actos que quiebran la convivencia en nuestro barrio.

Bien, comencemos por el último concierto del Muthiko Alaiak:

DIARIO DE NOTICIAS de 30-11-2016, reseña ampliamente su celebración del día del socio coincidente con nuestra fiesta de San Saturnino. Gracias por alegrar nuestro Casco Viejo en esa fecha de forma tan bonita y agradable como lo hicieron.

Pero esa celebración no acabó con la kalejira con txranga y la pancarta de Muthiko bien visible. Como final, vecinos de la Estafeta sufrieron de 20 a 23 horas uno de sus conciertos, éste ejecutado desde la fachada del Okapi.

Uno de esos vecinos, con hijos en edad escolar y con trabajo al día siguiente, decía que antes del concierto habló con Muthiko diciéndoles que sus hijos, que duermen enfrente, en día de colegio tienen la costumbre de irse a la cama a las 21.30 horas. Le contestaron que tenían derecho a hacer el concierto porque el Ayuntamiento les había dado permiso.

¡Ah, el permiso del Ayuntamiento! En parecidos casos el Ayuntamiento suele utilizar la coletilla: “Las condiciones para dicha actuación son que deberá controlarse en todo momento el volumen de la música no superando los niveles autorizados en la normativa aplicable”.

La normativa aplicable, según el propio Consistorio, se basa en el Decreto Foral 135/1989 que para la contaminación acústica aérea, dice: “el nivel de ruido, medido a una distancia de la fachada de entre 0,50 y 1,00 metros del inmueble donde se realiza la medición, y a una altura aproximada de 1,20 metros del suelo interior del mismo, no superará los 55 decibelios de día ni los 45 decibelios de noche”.

Medición de los municipales durante el concierto que nos ocupa: ¡94 decibelios!

No hace falta incidir en lo que es la calle Estafeta. Que el Muthiko haya solicitado un concierto con la orquesta situada en una de sus fachadas no hace sino mostrar su grado de empatía hacia los vecinos más próximos. Tal como decía al principio, no es el único.

Por otra parte, son técnicos del Ayuntamiento los que autorizan esos conciertos encajonados en nuestras estrechas calles y pequeñas plazas, ¡estáticos durante horas! ¿De qué manual sacan que esos eventos pueden cumplir la normativa aplicable y respetar los derechos de los residentes?

Hay vecinos que pensamos que sin normas no hay convivencia. Si la Administración busca esa convivencia que se deje de coletillas de perogrullo y autorice los eventos únicamente en aquellos lugares donde sean compatibles con la normativa.

El autor es integrante de Convivir en lo Viejo/Alde Zaharrean Bizi

Diario-De-Noticias-

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.