Los vecinos irán a los tribunales ante la inacción de UPN frente al ruido nocturno

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Marivi Salvo – Unai Beroiz – Viernes, 23 de Enero de 2015

La denuncia se presentará en breve con sonometrías de prueba

Exigen que se cumpla la ley y se garantice su derecho al descanso

Pamplona – No les ha quedado otro remedio. La dejación del Ayuntamiento de Pamplona, en concreto del Equipo de Gobierno de UPN, ante la problemática del ruido nocturno que está generando la proliferación de negocios de hostelería en el Casco Viejo, ha hecho que los vecinos se hayan visto obligados a acudir a los tribunales para denunciar que se está “vulnerando” su derecho al descanso. La denuncia ya está redactada y se presentará ante el juzgado de guardia de forma “inminente”, según anunció el abogado Javier Fernández Quintana, afectado a su vez por la situación como vecino de la calle San Nicolás.

Los vecinos, agrupados en el grupo Convivir en lo Viejo, vienen desde hace meses poniendo en evidencia su problema para el descanso, agudizado en calles como San Nicolás, Comedias, Estafeta, Curia, Navarrería y Tejería. Han recogido más de 500 firmas de afectados solo en el Casco Viejo (que han remitido al Consistorio) y el pasado viernes acudieron también ante el Pleno del Ayuntamiento de Pamplona, con una moción en la que pedían que determinadas calles, las de mayor concentración de bares, fueran declaradas de nuevo zonas saturadas, que se modificara la normativa de terrazas y se revisaran las licencias de hostelería ya concedidas para que los locales se ciñan a los permisos concedidos. Toda la oposición al completo apoyó el texto, pero UPN votó en contra, y no cambiará la situación, ni siquiera contribuirá a que no se agrave.

EL AYUNTAMIENTO, CAUSANTE Javier Fernández explicó que “el Ayuntamiento ha generado el problema y ahora no quiere solucionarlo”. Se refiere al hecho de que en 2006 se levantó la declaración de zona saturada y se permitió la instalación de nuevas cafeterías en el Casco Viejo, lo que ha supuesto que, en estos últimos 8 años, se hayan abierto al menos medio centenar de negocios nuevos que funcionan como bar. Fernández añadió que la campaña de concienciación ciudadana puesta en marcha en diciembre por el área de Comercio, con carteles colgados en los balcones, que llaman a bajar la voz, “no está sirviendo para nada, más que para lavarse la cara y gastarse dinero”, 50.000 euros, según anunció UPN. Así recuerda que ya en 2004, se hizo una campaña igual, “¿y para qué sirvió? El problema sigue igual o peor”.

DENUNCIA CONJUNTA La denuncia ya preparada será respaldada, en principio, por al menos dos vecinos de cada una de las calles más afectadas, e irá acompañada con un amplio número de pruebas, fotografías de las zonas llenas de suciedad tras una noche de ocio, y sonometrías que demuestran que se “incumple” la normativa en lo referente a ruidos, muchas de las cuales “las tiene el propio consistorio, porque los vecinos han formulado decenas de quejas en este sentido”. Insisten en que “el Ayuntamiento de Pamplona conoce el problema y sigue sin adoptar medidas que cesen de forma inmediata el problema”.

En este sentido, han constatado que “a las tres de la madrugada, en la calle de San Nicolás, pueden superarse los 70 dB”, puntualiza el letrado Javier Fernández, mientras que la legislación establece máximos diurnos en el exterior de 50 dB en horario diurno y 35 dB en horario nocturno (30 dB en el interior de las viviendas). “Se superan los límites sistemáticamente”, puntualiza, y añade que “los vecinos tienen que denunciar si se vulneran sus derechos”. De hecho, según recuerda, “en Valencia un solo vecino consiguió ante los tribunales que se cerrara una calle por este problema”.

Para los vecinos el ruido y la vulneración de su derecho al descanso es un problema de “salud pública”, una cuestión que ya puso en evidencia en anteriores resoluciones el Tribunal Administrativo de Navarra, así como el Defensor del Pueblo. Hay casos anteriores en que comunidades de vecinos han ganado demandas contra la instalación de negocios de hostelería de Pamplona. Se cerró el bar El Dorado en la calle Olite por una demanda vecinal, y en 2003 el TSJN declaró nula la ampliación de Marengo.

El defensor

Proteger al vecino. El Defensor del Pueblo ha vuelto a reiterar en una reciente resolución del 16 de diciembre (como ya hizo, por la misma reclamación el 20 de enero de 2014), que el Ayuntamiento tiene el “deber legal de proteger los derechos constitucionales de los vecinos afectados por el ruido, adoptando aquellas medidas que sean precisas a tal efecto”. Se refería a las quejas vecinales por un bar de la calle Tejería, y añadía que los expedientes sancionadores abiertos por el Ayuntamiento contra dicho bar “no ha resultado suficiente para resolver la problemática”.

El TAN

El Ayuntamiento debe ser garante. También lo dijo el Tribunal Administrativo de Navarra en una resolución del 19 de septiembre. Señalaba que el Ayuntamiento de Pamplona debe garantizar que se eviten “las posibles molestias a los vecinos por los ruidos que provocan los usuarios de las terrazas”, y “tiene a su alcance” en la normativa “diversas medidas para evitar dichas molestias”.

Al Parlamento

Recientemente, la parlamentaria Maite Esporrín (PSN) preguntó ante la Mesa del Parlamento si se “ha facilitado la información solicitada por la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo sobre la aplicación de la directiva de la CEE en materia de ruido ambiental”. Al Parlamento Europeo se dirigió en 2013 una ciudadana del Casco Viejo afectada.

Firmas recogidas

500

En torno a 500 firmas de vecinos del Casco Viejo afectados por el ruido han sido ya presentadas al Ayuntamiento de Pamplona para exigir que tome medidas eficaces.

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