Al hilo de la noticia «Hosteleros de Pamplona invitan al pago con tarjeta con descuentos»

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Jesús García Salguero 1 de noviembre de 2019

Me parece que hay algunas cosas inquietantes en esta noticia:

1. Una entidad bancaria, que desea aumentar su volumen de negocio, decide realizar una campaña para favorecer el consumo en los bares de la zona más saturada de Pamplona (solo en el Casco Viejo hay cerca de 220 establecimientos hosteleros, uno por cada cincuenta residentes).

2. El ayuntamiento de Pamplona se suma de forma entusiasta a la iniciativa, prestando su imagen y mostrándose «orgulloso», según su alcalde. Como si se tratara de un particular al que, tras domiciliar su nómina, le regalan una tele, recibirá cuatro desfibriladores… siempre que el banco cumpla sus objetivos de facturación. Un pequeño pago en comparación con lo que desean lograr.
Si estos aparatos son necesarios para mejorar la calidad de vida de la población (cosa que no dudo), quizá debería ser la administración pública quien fomente su presencia por toda la ciudad, sin supeditarla a puntuales aportaciones privadas.

3. Esta postura de las autoridades municipales se suma a otras ya conocidas que no parecen estar en consonancia con el supuesto interés público por mejorar la salud de la ciudadanía: su reciente apoyo a una campaña de consumo de alcohol organizada por Martini (Vermuteando), la defensa explícita del incremento de la actividad económica en el centro de la ciudad basada exclusivamente en los bares… Porque esta iniciativa no se dirige a todo el comercio local y de barrio, solo a la hostelería.

4. Al mismo tiempo, el alcalde demuestra en sus declaraciones una visión bastante miope y limitada de lo que es la innovación y la digitalización.
Demasiadas ciudades se dejan llevar por los cantos de sirena de las «smart cities» y se quedan en «tech cities», porque se centran en golpes de efecto en el uso de la tecnología que no exploran su potencial para lo verdaderamente importante como, por ejemplo, reducir la desigualdad, facilitar la movilidad urbana, realizar un diagnóstico del ruido o mejorar los niveles de contaminación.

Añadir Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *